domingo, 17 de junio de 2012

DE LA VIOLENCIA EN LOS PROCESOS DE “DESARROLLO”


Sobre el texto: Urbanización y Violencia en el Valle
- Urbano Campo -


Este texto resume de manera anecdótica los procesos sociales, políticos y económicos que gestan una cultura en nuestro país, en el paso de la sociedad colonizadora a la sociedad capitalista. Es el “camino al desarrollo”, aquel desarrollo sin sentido que ha llegado a engañar con su solapado discurso a la mayoría de países del mundo; posicionando a algunos como señores y a otros como súbditos, estos últimos caracterizados por pueblo esclavo y sometido, con dirigentes con delirios de grandeza, pero a la vez arrodillados ante la bestia del actual imperio europeo (que a su vez es producto de las anteriores bestias: “civilizaciones”).

Los procesos de colonización y poblamiento dan cuenta de la esperanza decidida de vivir, de aquellas personas que por medio de la perseverancia basada en la esperanza, prefieren buscar la paz y la tranquilidad de una vida que la mayoría hemos olvidado; de la vida real, la armonía socioambental, la búsqueda de la trascendencia, lo espiritual, lo solidario, lo comunal, el trabajo y el goce de su fruto; el sentir del paso del tiempo y el desarrollo de la vida. Sin embargo, también refleja las huellas de aquella bestia, que no son huellas del pasado sino que huellas palpitantes. Los procesos de colonización hacen parte del fruto maligno de la apropiación de la tierra, que por cierto ¿quién tiene el derecho de decirse dueño de aquella de la cual proviene y lo sustenta? ; Esta apropiación tiene la tradición de la invasión española, expropiación para otros, otros que están lejos y que se creen dueños de las cosas de aquellos que no están acostumbrados a pelear.

Esta huella bestial la vemos palpitante en la revolución verde, en las reformas agrarias, en el trabajo asalariado esclavo y urbanizado que rompe los vínculos con la tierra y con los otros (seres vivos y no vivos, personas, animales y plantas), leyes injustas y productos como sociedades excluyentes y violentas, sin esperanzas. Todo esto impulsado también con discursos: de izquierda, de derecha, liberales, conservadores que a la larga son y hacen lo mismo.

Pero como dije anteriormente, los procesos de colonización nos dan la esperanza del trabajo y perseverancia de la gente, gente que construyó el país y esto les fue expropiado. Personas como “el patricio” que busca sus propios intereses con métodos inhumanos, dan paso al “desarrollo” en el cual el país, y dentro de él los pobres, campesinos e “inútiles” al sistema se posicionan como los promotores del progreso pero sin reconocimiento de ninguna clase.

Lo cierto es que esta es nuestra historia, no se puede retroceder, sino pensar hacia otro lado, hacia otro futuro; estamos en este mundo, estamos heridos con esta huella bestial, estamos siendo absorbidos por los discursos, a tal punto que nos encantan los “azúcares con agua y colorantes” dañinos antes que la deliciosa y pura agua, a la cual le dimos la función de llevarse nuestras porquerías. ¿Es esto civilización? Si lo es prefiero ser parte de los bárbaros y salvajes, claro está, de aquellos que respetan unos a otros y lo natural y se hacen parte de ello sin pretender hacerse dioses.

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